Sofía apareció al alva como es de costumbre ya era una señorita alta y de cabello ensortijado
de mirada grande y profunda como dos ventanales
y yo con algunas canas y una colección de arrugas
se sentó a mi lado y juntos mirábamos el horizonte
¿Qué ha pasado? me preguntó al ver mi rostro
el tiempo no me dio la razón he fallado, le dije
mientras no estabas hubo una guerra que instalo nuevas fronteras
y ninguna de ellas estaba a mi favor, vivo deportado
solo tengo una fotografía desgastada de tanto mirarla
un reloj y una sonrisa que se detuvieron cuando empezó el holocausto
y entonces... ¿yo que hago aquí? me pregunto con ojos llorosos
¿si fallaste no debería estar aquí contigo, en verdad perdiste la guerra?
piénsalo, ya me tengo que ir, el horizonte se empieza a nublar y despertaras
espero verte en algunos años, más joven sin tantas arrugas y guerras
que tu reloj avance y tu sonrisa crezca al ritmo de la vida
ese fue el tiempo de Sofía y desperté.
28/04/2015
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