Cuando eramos arboles, estábamos mejor
no nos preocupada nada mas que el agua y el sol
antes de ser nosotros ya eramos alguien
de pronto nos salieron pies y empezamos a fallar
cuando eramos arboles, amábamos la tierra
nos aferrábamos a cosas simples, a brisas de otoño
antes de perder las hojas nos despedíamos
y cuando llegaba el invierno, seguíamos bajo lluvia
cuando eramos arboles, jugábamos siempre
a imaginar que había detrás de la colina
a entrelazar nuestras ramas para ser uno
a contar las aves que se posaban sobre nosotros.
Cuando eramos arboles, extraño esos tiempos.