CAPITULO III
DE VISITA
Hoy en la noche me
sentare a conversar con la muerte como todos los días, ella siempre viene a
visitarme al alrededor de las once justo cuando ya estoy sentado en mi sala
fumando un cigarrillo viendo como esta ciudad se empieza a pintar de ámbar.
- - Joaquín ¿como estas?-me pregunta
la muerte, con esa cara de ansias para ver si a mí ya se ocurrió alguna forma
digna de matarme.
- - Aquí matando el tiempo como
siempre.- le digo
- - Por lo visto aun no pierdes ese
sentido del humor tan agrio.- me dice mientras sonríe a medias.
- - Y tú no pierdes esa costumbre de venir a
visitarme tan puntual y con tu cara de ansias. ¿acaso no tienes a nadie más a
quien ir a joder?
- - Confió en ti Joaquín y sé que no
me vas a decepcionar, pero dime ¿ya encontraste la forma de venir conmigo o aun
sigues buscando excusas?
- - No te desesperes como yo hay muchos
en este mundo, porque no te vas a dar
una vuelta, quizá mañana ya me encontraras listo para ti.
- - Bueno, me voy, pero no es por ti,
hay alguien que me espera en el piso de abajo, en realidad solo pasaba a
saludarte, me caes bien.
- - Pienso un segundo.- le caigo bien
a la muerte !mierda¡ ¿qué tan mal estoy?, ¿cuántos en este mundo estarían contentos
de caerle bien a este personaje que es temido por todos , creo que soy el único
en aceptar a esto como algo natural.
¿Quién
será esa persona que menciono la muerte? apago el cigarrillo y bajo por la escaleras
pensando que quizá sea un anciano
enfermo o alguien agonizando por algun tipo de enfermedad.
Me
acerco a la puerta y veo que esta se encuentra entreabierta y pregunto ¿hay
alguien ahi? , nadie responde, escucho unos gemidos me acerco a la terraza y
veo a una mujer joven, está mirando hacia el horizonte y cuando ella se percata
que hay alguien en la habitación, se gira y noto que tiene una pistola en la
bola y con la otra mano me hace señas de
que no me acerque, me detengo pues estoy congelado por la imagen.
-
¡Hey! no tienes porque hacerlo.- Le
digo mientras que la muerte abre los ojos mostrando una euforia sobrenatural
por saborear a una nueva acompañante
-
Baja el arma conversemos un momento.-La
mujer esta frente a mí, mientras que la muerte le susurra al oído, dándole aliento
para que se quite la vida
Ella
retira el arma de su boca, pienso que he logrado disuadirla de suicidarse., luego
la mujer me dice “Nunca entenderías”, y en un movimiento brusco, levanta el
arma y se dispara en la boca, la muerte se muestra contenta, saciada y extasiada
por lo sucedido, toma el cuerpo y lo deja caer con suavidad al suelo, como si
no quisiera que su nuevo trofeo se estropee.
Caigo
al suelo ante tal escena, luego salgo de ese departamento tratando de que nadie
me viese, subo las escaleras deprisa abro y cierro la puerta silenciosamente, he
visto como alguien se ha quitado la vida, esa persona pude haber sido yo, la
muerte hoy pudo haber venido por mi y darme valor con sus susurros, pero no lo
hizo ¿Por qué?
Después
de unos minutos se empiezan a escuchar sirenas de patrulleros, puede que
alguien me haya visto y me quieran inculpar, apelo a mi buena suerte y luego de
que la policía entra y ve el cuerpo yo me mesclo entre los chismosos, haciéndome
pasar por un curioso mas, puedo ver la
mujer tendida en el suelo, tal y como la vi antes de salir de su
departamento.
Mientras trato de estar tranquilo, la muerte
se pone detrás de mío y me dice, espero que tú seas el siguiente, también espero
que no seas tan fácil de convencer como esta pobre.
Al
parecer le caigo bien a la muerte porque no soy una presa fácil de convencer.
No hay comentarios:
Publicar un comentario
COMENTARIO: