Deja de caminar por mis brazos
y empieza a gatear por mi pecho hacia el sur
llena de susurros a mis oídos
y dale respiración a mis manos que están muriendo
déjame darle una ruta a mis besos
deja que mis labios empiecen a escalar tus montañas,
que exploren tus quebradas y que se refugien en tu oasis
y luego al final del camino, descansar en tu calor
una vez caída la noche,
dale a mi sombra compañía
pues tanto ella como yo,
le tememos a la oscuridad.