Soñemos que fumamos del mismo credo
y después, la inmortalidad nos sentara
bien
hablaremos de nosotros en tercera persona
y pensaremos en el tiempo que no paso
adueñémonos de la historia que hacemos
y después, una tregua de paz
no hará bien
callaremos lo necesario para escucharnos
y blindaremos nuestra sonrisa a prueba de salitre.