Ella guardaba silencio
y él hacia lo mismo
esperando que ella dijera algo,
pero no decía nada
ella guardaba distancia
y él recortaba kilómetros
nada servia de nada,
el silencio empezó a saber a olvido
Ella quería empezar de cero
y él pertenecía a la cuenta regresiva
él aprovecho para dar un ultimo recuerdo
pero ya había sonado el despertador.
Todos escondemos una llave de mandala debajo la almohada.
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