Mi sueños son tan reales como el despertador de la mañana
tan tangibles como mis amigos, tan austeros y aun así, valiosos
mis sueños no son sueños, son compañeros a ojos abiertos
son los suficientemente maduros para andar por si solos
mis sueños no viven en mi almohada, viven en mis manos
son diurnos y se alimentan de esfuerzo y sacrificio
mis sueños escapan a los diccionarios y referentes
a los rumores y a los incrédulos, a los golpes y a los
desaciertos
mis sueños velan otros sueños, otras ilusiones
se acurrucan bajo mi manta diciéndome, falta un poco mas
mi sueños no tienen vuelta atrás, no tienen comienzos ni
finales
vienen uno tras otro en una larga fila con una sonrisa al
final.
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