Mi piel se vuelve oscura y quebradiza
es un manglar de medianoche, el café de las mañanas
la sombra de mediodía, el no de tu espalda.
Asimismo entiendo y desenredo
el caos de lo incierto
las pesadillas de un alma arrebatada
y de una sombría melodía
sueños rotos e indulgentes
melancolía y agonía
Me refugio en lineas trenzadas
con arcos y plusvalías
menesteres que hacen mi nombre
y juicios que añoran compañía.